Interoperability first.
Nuestra posición
eurofactura defiende el fortalecimiento de la perspectiva de los usuarios y los expertos en la implantación de la factura electrónica y los sistemas de declaración de IVA previstos en Alemania y Europa. Nuestro principio rector es: «Interoperability first!» – porque solo a través de una verdadera interoperabilidad pueden los procesos electrónicos de facturación y declaración convertirse en un modelo de éxito para empresas de todos los tamaños y sectores.
La factura electrónica como motor de la transformación digital
La factura electrónica constituye el punto de partida de una transformación digital integral. Puede agilizar los procesos empresariales, reducir el trabajo manual y disminuir los costes. Sin embargo, estas ventajas solo se materializan si la implantación se lleva a cabo de forma práctica, equitativa e interconectable. Lo mismo se aplica a los sistemas de declaración de IVA previstos: también en este caso deben crearse condiciones marco que permitan una amplia participación sin sobrecargar a las empresas.
La digitalización necesita proximidad a la práctica y aceptación
La digitalización no puede imponerse «desde arriba». Debe orientarse a las estructuras y procesos consolidados en las empresas. Diferentes sectores disponen de prácticas específicas que deben respetarse e incorporarse a los estándares digitales. Solo así puede generarse la aceptación que garantice a largo plazo el éxito de los procesos de facturación electrónica.
La interoperabilidad como base de unos procesos empresariales eficientes
La interoperabilidad es la clave: las facturas y los datos de declaración deben poder transmitirse y procesarse sin problemas independientemente del proveedor, tanto a nivel técnico como semántico y organizativo. Esto no es solo una cuestión de eficiencia, sino también de competitividad de las empresas europeas en el contexto global.
La interoperabilidad como tarea de política económica e industrial
Garantizar una interoperabilidad genuina va mucho más allá de una tarea técnica. Es un reto de política económica e industrial de gran relevancia. Determina si los sistemas digitales de facturación y declaración se convertirán en estándares inclusivos y preparados para el futuro que permitan la participación de todas las empresas y refuercen la competitividad económica europea. Los responsables políticos y la administración están llamados a hacer de la interoperabilidad el principio rector central, para que los procesos de facturación electrónica no sean solo una obligación, sino una historia de éxito.
Objetivos
Todas las empresas deben poder utilizar los sistemas digitales de facturación y declaración sin un esfuerzo técnico o financiero desproporcionado. No puede haber exclusión mediante sistemas complejos o propietarios. La participación digital debe estar garantizada desde el principio para empresas de todos los tamaños.
Los estándares y los procesos no pueden establecerse únicamente «desde arriba». Los responsables políticos y la administración deben incorporar de forma sistemática y coherente la experiencia de los usuarios y los expertos sectoriales para crear regulaciones adaptadas a la práctica. Solo así es posible desarrollar soluciones que sean aplicables en la realidad empresarial.
La interoperabilidad es la base para unos flujos de trabajo digitales fluidos. Los estándares uniformes evitan las soluciones aisladas y las estructuras duplicadas, y permiten un flujo de datos continuo, tanto a nivel sectorial como internacional.
Las pequeñas y medianas empresas a menudo no disponen de los recursos necesarios para soluciones especializadas complejas. Los sistemas interoperables reducen las barreras de entrada, garantizan la participación de las PYME en la digitalización e impiden que determinados grupos de empresas queden excluidos.
Las interfaces abiertas y los estándares interoperables evitan la formación de monopolios y la dependencia de proveedores individuales. Crean libertad de elección y espacio para la innovación, en beneficio de todos los participantes en el mercado.
Las facturas electrónicas y los sistemas de declaración deben funcionar más allá de las fronteras nacionales. Los estándares uniformes e interoperables permiten procesos transfronterizos y refuerzan la competitividad de las empresas en Europa y a escala mundial.
Los responsables políticos y la administración deben establecer requisitos que garanticen una seguridad de planificación a largo plazo. Las empresas necesitan tiempo suficiente para adaptar sus sistemas sin correr el riesgo de que sus inversiones pierdan valor por cambios de última hora o plazos demasiado estrechos.
Los sistemas de declaración digital deben prever plazos realistas. Las empresas no deben ver perturbados sus procesos por unos plazos demasiado estrechos. Los plazos de declaración deben estar diseñados de forma que tengan en cuenta el funcionamiento cotidiano de las empresas y, al mismo tiempo, respondan a los objetivos de lucha contra el fraude del IVA.
El futuro de la factura electrónica es interoperable.
Interoperabilidad
La interoperabilidad describe la capacidad de diferentes sistemas, organizaciones y proveedores para colaborar sin problemas, intercambiar datos de forma eficiente y procesar automáticamente los flujos de trabajo empresariales. Para eurofactura, la interoperabilidad es el fundamento central de los procesos de facturación digital.
Se basa en tres principios, cada uno con un requisito claro y su propio nivel de aplicación:
Diferentes sistemas y plataformas trabajan conjuntamente sin problemas, de modo que los datos se intercambian entre ellos sin pérdidas ni interrupciones, independientemente del proveedor o el software utilizado.
Requisito
Los datos se transmiten y procesan correctamente, independientemente del sistema.
Implementación técnica
Las interfaces estandarizadas y los protocolos de comunicación conectan los sistemas sin fisuras y permiten la transferencia automática de datos.
La información es clara y comprensible en todas partes, se interpreta correctamente de forma independiente al sistema y se procesa automáticamente, con independencia de las lógicas de sistema individuales o de los flujos de trabajo internos.
Requisito
Los datos se interpretan de forma idéntica en todas partes y pueden leerse de forma inequívoca por medios automáticos.
Implementación semántica
Las definiciones e interpretaciones uniformes de los datos garantizan que la información se comprenda y procese correctamente.
Los procesos de diferentes empresas se integran sin fisuras entre sí, las colaboraciones funcionan sin problemas y los nuevos participantes pueden incorporarse fácilmente a los procesos existentes.
Requisito
Las empresas colaboran sin problemas por encima de las fronteras de proveedores, sectores y países.
Implementación organizativa
Normas y acuerdos claros entre proveedores y redes garantizan un flujo de datos continuo y fiable.
La interoperabilidad es, por tanto, el requisito previo para unos sistemas digitales de facturación y declaración inclusivos, eficientes y preparados para el futuro. Permite a las empresas gestionar sus procesos de forma automatizada y sin errores, refuerza la colaboración transfronteriza y sienta las bases de una transformación digital sostenible.